Breve letargo

Estoy cocinando un consuelo en
Mi oído, es una escena repetida,
Le doy palabras sucias a un
Papel, mis pestañas ahora son
Mariposas mudas que ya no
Vuelan.
El impulso de un homicida
Atraviesa mi pulso, lentamente
Preparo una muerte elegante
Escribiéndole a la vida que no
Puedo descorchar el suspiro
Que alguna vez tú me entregaste.
Otra hondonada de recuerdo por
Mi cuerpo, voy pescando imágenes
De otro tiempo.
Que me amarren los pies…