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diez tanto ruido me "cayó" que las palabras son gotas de una lluvia que desaparece
mancha de sangre se convierte en corazón bombalatidora de tiempo en sol
gaviotas retroceden alas nubes mar empieza
me estoy fugando de la poesía nueve todas las muertes que no pasaron están esperando salir del horizonte lúgubre de las cosas o del temblor criminal de una mano
es que hay un vació que despierta cuando dejas de mirarme una desazón de muerte desempleada este sacudirse de horizonte en el oleaje ocho hasta que un día todo cambió: inventaron un lenguaje que borraba la ausencia como un sueño al revés
entonces estuvieron todos los que debían y no hubo más que decir
por la noche se escuchaban murmullos algo parecido a un viento invisible
el dialecto secreto de las piedras siete en el fondo de mis manos vacías hubo una caricia desdibujada del sabor vertical de tu piel
del otro lado de mi ausencia no hay nadie seis los hijos de un niño son sus juguetes
si algún niño muere éstos adquieren una opacidad de estrella que olvida su nombre
y ya no divierten para nadie cinco por la mañana en la ciudad las estatuas duermen con la parsimonia de los gatos es temprano, pero ya han lavado las veredas y a los linyeras
ellos se sientan en un banco de plaza tienen la cara limpia y sus penas recién lavadas caen al piso
las palomas se acercan para comérselas cuatro la muerte de un pariente lejano sucede a medias
tiene ese sabor de muertepalabra olor a saco viejo el quebranto leve de una hoja seca
en la cama las huellas están húmedas y calientes detrás del vano de la puerta, su sombra aún lo espera tres lo verde fallece a la sombra de los hormigos
como es invierno las personas exhalan fantasmitas de humo parecen trenes
pero ni esa muerte de las hojas ni siquiera el congelamiento de las miradas en pleno vuelo logra salvarlas de destenerse
aún en las concurridas calles están más solas que el universo dos nací desfasado: tengo estos ojos estas manos pero mi espalda quedó ayer
quisiera ser como las ventanas vivir siendo el límite entre el mundo y el pasado
sin embargo mi sombra está más allá me saluda desde la parte que no existe uno en el sueño te amé hasta arrancarte toda la pulpa
desparramada me mirabas desde el suelo
cuando desperté (demasiado pronto)
para juntarte con la mirada o absor-verte a lengüetazos
en el sueño fuiste tan líquida como eterna cer0 él habló con Dios.
juraperjura que vió un sombrero colgando con persona un polvo que no fue cosa
jura no haber sentido el beso exiguo del filo los brazos estirándose hacia el sueño
pero dios ignoraba estas cosas Anuar Cichero Argentina antü
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