Plegaria para un sol

“Hay quienes creen que el destino descansa en las rodillas de los dioses, pero la verdad es que trabaja como un desafío candente, sobre las conciencias de los hombres”.
Eduardo Galeano.
La tierra habla por sí misma.
Miles y miles de inocentes
Lloran hoy, entre las ruinas
De una cultura sagrada.
Presos de un silencio impuesto
Apenas articulan palabras
De un lenguaje civilizado...
El Sol, extraña sus cultos.
La Luna, llora sus ritos.
Ahora adoran a un Dios crucificado;
El mismo que se apiada de tanto dolor
Y tanta muerte en vano.
Dos caras de una misma moneda:
La cruz y la espada
Vistieron con sangre el suelo americano.
Muertos de hambre hoy,
Dieron de comer a tantos salvajes alfabetizados.
Y así, como a Cristo le escupieron en su cara,
Lo abofetearon y rasgaron sus vestiduras...
Así, mutilaron a un continente,
Estableciendo fronteras y
Dividiendo en dos al mundo
Que nos acobijaba bajo el mismo Cielo.
Cómplices del etnocidio,
Continuamos saqueando tesoros milenarios.
Con la esperanza puesta en el mañana,
Buscamos resucitar las raíces de muchas generaciones pasadas
Y, América Latina muda,
Clama a gritos un milagro...