Poema anarKrónico

Vivir para contar valiéndose de símbolos de formas tan ardientes como los pliegues de tu pubis de
Urbanícola: animal mitológico de apetito vulvar juvenil, deambulando entre buses, claxons de carros
en las calles del bloque de cemento, una papa bomba que percute, 3 disparos, saxos del edificio
en construcción de artes desintegradas, sexos de condiscípul@s, aparatos de telecomunicaciones, redes sociales.
Aprendes a conocer los huesos fosilizados de la prehistoria mientras pasan las nubes.
“Hay miel y leche debajo de tu lengua, hermana”, cantaba cachondo otro David a su amante, hace más de dos mil años.
Ojalá que un fascista de mierda no te de un tiro, ni desaparezca tan pronto de la tierra tu sonrisa vertical.
Te pones los audífonos:
“Es larga la carretera
cuando uno mira atrás
vas cruzando las fronteras
sin darte cuanta quizás
tomate del pasamanos
porque antes de llegar
se aferraron mil ancianos
pero se fueron igual”
Alguien al lado de un cartel de minutos a 200, pide que no se enoje, se mira la palma de la mano,
“no te enojes, si yo sé que es la línea de mi mano, va desde el meñique hasta el que ¿cómo es que se llama?
Corazón, si, corazón: celular.
Miras a través de la ventana: un asadero de pollos, un burdel, una lavandería, una iglesia cristiana, una cancha de futbol.
Colindan.
¿Qué relación tendrán? Tal vez en el asadero despluman ángeles decrépitos que caen en la cancha
de fútbol cuando hay aguaceros, y los sirven a las putas alá cena,
con perejil, mientras en la iglesia un músico trata de componer una melodía para demoler las murallas
de los muros silenciosos de Israel –palestina,
‘lástima que en la época del antiguo testamento no hubiera magnetófonos
para recomponer la partitura: los pecados del antiguo testamento si eran intensos no como
las transgresiones flácidas de ahora’, mientras recibe diezmos.
Y la lluvia va cayendo y va subiendo, y cuando cae en la piel es rica
Y es rica una mirada
una mirada que desea, sin prometer, un sexo
un sexo que pliega el tiempo
un tiempo para cada pensamiento
un pensamiento puede ser una palabra
una palabra es la bellez
y la belleza eres tu
........tu mi vino , tu mi sangre, tu mi vida, mi cuerpo, tu mi cielo
Pero para cuando leas esto, ya estaré en otra cosa,
Tal vez en una isla comiendo cuca con leche …o sushi,
parpadeo y no voy a volver a Ítaca esta noche de placeres solitarios, ni nunca más
Parpadeo
Parpadeo ;) parpadeo
Y sonríes, sonríes….sonríes, y esperas, igual a ti misma, a que te lleve morfeo, te sueltas
y te dejas ir en la borda, despegando, en un orgasmo visceral del cáliz del alma-vientre, o en una frase de Stanislavsky o
Brook, o tal vez las tres cosas.
Una vez soñaste que los lunares que tenías en el cuerpo eran el reflejo de las estrellas que habías pisado alguna vez.
yo pienso que son picotazos encajados de los genitales de los arcángeles hematófagos
que pasan zumbando alrededor del altar de sábanas transpiradas de Dios y Diosa, siamesmente, simiescamente unidos.