Boxeador

Soy el boxeador y estoy arriba del ring. No comprendo lo que sucede... No distingo lo que pasa... Lo único que sé es que me dio duro, que me acertó un buen golpe. Las siluetas de los espectadores se desvanecen, cobran extrañas posturas, vienen y van... Difusamente veo los gestos del público, sus retorcidas bocas que gritan, desesperadas; pero a mis oídos sólo llegan ecos confusos, sonidos distantes. No sé cómo lo logró, pero me pegó muy duro.
Me siento pesado, torpe, como pidiéndole permiso a mi cuerpo para realizar cada movimiento. No reacciono... La boca abierta, por la cual asoma la torpe lengua, hace un esfuerzo por tratar de recibir el aire, por tratar de llevarlo hasta lo más profundo de mi cuerpo que lo precisa con urgencia.
No entiendo a los espectadores. Realmente no los comprendo. Parece que no advirtieran que estoy groggy, que no percibieran que en cualquier momento voy a caer. Ellos aplauden, entusiasmados, festejando cada uno de los brutales e ineficaces golpes que intento dar a mi rival.
Duro... Muy duro me pegó. Mi interioridad anula casi por completo al exterior. Sus sonidos distantes. Sus imágenes difusas. Adentro de mí todo es silencio... Sólo yo sé cuál es el tipo de sufrimiento que me afecta.
Soy el boxeador y estoy arriba del ring. No sé bien qué fue lo que pasó. Lo único que comprendo es que la vida me dio con todas sus fuerzas. Las imágenes borrosas parecen no advertir mi sufrimiento, mi muerte. La vida me golpea de acá... de allá... Resisto. En silencio resisto. Nadie parece notar mi sufrimiento. Pero por dentro estoy sangrando.
Rodrigo Clavijo Forcade.
Montevideo, 2007.
Los textos aquí presentados pertenecen a la serie titulada «El Otro Lado». Infructuosamente su autor se ha preocupado por tratar de clasificarlos dentro de un género determinado; tal vez, la definición más sensata para describir estos textos sea la esbozada por su propio autor: «El Otro Lado es literatura desde las tripas... Son textos del dolor: desconozco si guardan algún otro mérito en sus líneas...»